

Ramsay, esa falaz persecución de un poco de acción con sus piernas de chica blanca, no sabe ni caminar ni perseguir ni solfeo ni tiene un poco de ac/ptitud. Es la que pincha burbujas de aire detrás del puesto de helio. Su único haber es que estuvo ahí una vez, a saber, detrás de la verja del BVM, apoyada en el quicio de la cancha del Puerta Bonita, en Valpo asomada al mirador Atkinson, en la vecindad de la perra de PELIRROSA OH. Ramsay es una recolectora y una mentirosa. Por esto y lo otro compró un dominio de internet y varios campos de fresas donde cuelga su emblema de escudo heráldico que dice, que pase algo inmediatamente. Mide dos metros diez, calza un cincuenta y cuatro, es una gigante verde. Suyo es el esquema queer lady feminista y la partícula NOT de PENNE WANNA HAVE. Desaparecerá en un agujero negro que se inventó Bolaño. Persigue un gran cover de sí misma para ella así poder descansar afuera de todas las vallas.
[maría salgado, biógrafa]


